Acabo de ver un vídeo de un grupo de adolescentes acosando a otra, y no he podido quedarme callado. En este vídeo hablo, como pedagogo, de por qué la prevención del acoso no está funcionando, por qué las sanciones no tocan la raíz del problema, y por qué esto no es solo «cosa de críos»: es un patrón que los adultos reproducimos todos los días, en el trabajo, en la familia, en la calle — y que los chavales aprenden mirándonos. Hablo también del papel de las familias, de la inoperancia de muchas instituciones, y de algo que casi nadie dice: quien graba y difunde este tipo de vídeos también necesita ayuda urgente. No es un vídeo de prevención al uso. Es un desahogo y una reflexión honesta. Si este vídeo te remueve algo, compártelo. Y si eres familia, docente o simplemente alguien que puede mirar a los ojos a un adolescente hoy, hazlo.
16 de septiembre de 2026
Acoso: la verdad que nadie quiere decir